Cuando comenzamos el desarrollo de Wolfenstein: The New Order, decidimos centrarnos en todo aquello que había hecho grandes los juegos originales: una jugabilidad fantástica centrada en los tiroteos y en matar nazis. Nuestro objetivo no era solo modernizar Wolfenstein para una nueva generación de jugadores, sino también ampliar los límites de lo que podían ser los juegos de la saga. Concebimos un mundo en el que los nazis habían ganado la Segunda Guerra Mundial. Tomamos a nuestro héroe, BJ Blazkowicz, y le proporcionamos un potente arsenal para enfrentarse a todo el poder de la maquinaria bélica fascista. Con este trasfondo, creamos una historia compleja de pérdida, amor, sentido del humor, amistad en medio de la tristeza, honor, deber y venganza construida a base de emotivas escenas y secuencias cinematográficas.